¿La IA va a matar a la industria audiovisual?

La competencia entre los modelos de IA de video es feroz: OpenAI (Sora), xAI (Grok), Adobe (Firefly), Google (Veo), Meta (Movie Gen), Kling, Runway, entre otras. Vengo testeando las diferentes plataformas y cada una tiene ventajas y desventajas. Se pueden complementar. De hecho, en la agencia trabajamos hace tiempo con algunas de estas tecnologías.

El tema es que todas están mejorando sus modelos a pasos muy acelerados. Creo realmente que la industria audiovisual está siendo reconfigurada, y esto ocurre, en parte, porque no hay regulaciones en Occidente sobre la generación de contenidos sintéticos. Dado que hay muchos grises en la legislación sobre el uso de estas tecnologías tan nuevas, las big tech están pisando el acelerador, lo cual pone, en cierto punto, entre la espada y la pared a la industria publicitaria y cinematográfica. No creo que la sustituya pero la está reconfigurando.

Creo que debe haber cierta regulación sobre el uso que hacen las compañías tecnológicas de la IA, pero ya se ha avanzado tanto que es muy difícil desandar el camino. Hoy, una persona con mínimos conocimientos en estas plataformas puede crear una pieza audiovisual publicitaria. Está claro que manejar una IA no garantiza un producto profesional, pero la herramienta está disponible.

Lo que antes hacía un profesional como un ilustrador, generando, por ejemplo un boceto. Hoy esa labor la puede hacer una IA. Para muchas producciones el echo de abaratar costos no es una alternativa, es la única. El punto es que hay agencias y productoras que se están pensando desde la creación audiovisual integralmente con inteligencia artificial.

Aunque una persona puede hacer contenidos con IA, no implica que estos tengan un criterio profesional. Sin embargo, está claro que los conocimientos profesionales sobre narrativa, iluminación, encuadre, diálogo, discurso y storytelling seguirán en manos de quienes dominan estas disciplinas. La IA no reemplaza el criterio. Si bien los modelos trabajan con todo el conocimiento técnico, al final son las personas con criterio profesional las que elevan la calidad de la comunicación.

Por un lado, el llamado es a los legisladores para que aborden estos temas en proyectos de ley con coherencia. No para prohibir, sino para crear un marco normativo para el mejor uso de estas herramientas. El uso de los datos en la IA, el almacenamiento de la enorme cantidad de información que se genera con estas plataformas también es una forma de poder de algunas de estas compañías. Es necesario también estudiar cómo la IA no solo está afectando a la industria del cine, la tv y la publicidad sino a muchas otras industrias.

Por otro lado, mi recomendación a los artistas digitales y profesionales del mundo audiovisual es adaptarse rápido a este nuevo escenario. Debemos identificar qué herramientas pueden mejorar nuestro trabajo. Ya sea en locución, ilustración, diseño,edición o programación, hay IAs específicas para cada industria y disciplina y se siguen desarrollando otras.

Tenemos por delante un gran desafío: usar estas herramientas a conciencia, pensando que la IA puede potenciar a la industria audiovisual y no necesariamente socavarla. Necesitamos adaptarnos y no quedarnos en la queja o en la incertidumbre de que esto nos afectará negativamente. El cambio ya está ocurriendo; la pregunta es si seremos flexibles para aprender y reacomodarnos o si solo señalaremos lo malo que podría suceder.